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28 enero, 2013

¡Gracias a todos!

Como ya sabréis, el pasado viernes 25 de enero dimos una pequeña charla en la Casa de Cultura de Campo de Criptana hablando sobre nuestra Vuelta al Mundo, y sobre la importancia de perseguir nuestros sueños.Persiguiendo un sueño

Queremos dar las gracias a todos los asistentes por vuestra entrega y por aguantar la hora y media sin lanzarnos nada 🙂 , ¡fuisteis un público fantástico!

Esperamos que hayáis podido aprender alguna cosilla, que os hayamos contagiado el gusanillo por viajar, y que hayamos sabido transmitir nuestro mensaje.

Y, por supuesto, si necesitáis cualquier consejo sobre viajes, rutas, o lo que se os ocurra, no dudéis en preguntarnos!

¡Nos vemos en el camino!

 

Hanna y Raúl

 

P.D. La charla está grabada en vídeo (creo que prácticamente entera); y está pendiente de subirse a Youtube; cuando esté lista os avisamos. De momento os dejamos con un par de fotos…

 

Comienza la charla

Comienza la charla

Hanna hablando sobre el viaje

Hanna hablando sobre el viaje

Ya falta poco para acabar...

Ya falta poco para acabar…

Nuestra mano inocente (que sueña con ser futbolista)

Nuestra mano inocente (que sueña con ser futbolista)

P.P.D. Aquí la presentación que utilizamos (click para descargar)

13 enero, 2013

Charla: Persiguiendo un sueño – 16 meses de Vuelta al Mundo

En verano de 2011 nos dimos el “sí quiero”, y después vino la luna de miel: 16 meses alrededor del mundo, visitando 4 continentes con la mochila al hombro.

Ya de vuelta a casa, queremos compartir con vosotros las experiencias y aventuras de nuestro viaje.

Os mostraremos las mejores fotos, y hablaremos de temas variados:

  • Cómo surgió la ideaCharla Vuelta al Mundo
  • Cómo hacer la maleta para 16 meses
  • Cuánto cuesta dar la vuelta al mundo
  • Consejos para viajar con poco dinero
  • Qué hemos aprendido, sobre el mundo y sobre nosotros mismos

Y por supuesto, animaros a perseguir vuestros sueños (sean cuales sean), porque a veces se convierten en realidad.

¿Cuándo? Viernes 25 de enero, 20:30 de la tarde
¿Dónde? Salón de Actos / Casa de Cultura de Campo de Criptana (ver mapa)

¡Esperamos veros por allí a todos!

P.D. Haz click aquí para ver el evento en Facebook

7 diciembre, 2012

La vuelta a casa

¡Sorpresas a la llegada!

¡El tiempo corre! Hace ya casi dos semanas que volvimos a casa, y casi ni nos hemos enterado. Con tantas comidas familiares, visitas y demás, apenas hemos parado.

Si tenemos que resumir en dos palabras el retorno, serían estos adjetivos: agradable… y extraño. Agradable por volver a pasar tiempo con los nuestros, por tener una ducha caliente asegurada todos los días, y una comida deliciosa. Por dormir en una cama conocida, porque no hay que preocuparse porque alguien va a robarnos las maletas… Y extraño, porque después de 16 meses viajando casi sin parar, y planeando continuamente, es raro simplemente dejarse llevar, “disfrutar” la rutina y los momentos con la familia.

Tanto Hanna como yo tenemos la misma sensación al volver a Criptana después de 16 meses: es como si el tiempo no hubiera pasado, y sólo hubiéramos estado fuera un par de días. ¡Parece que la vida sigue igual!

Por nuestra parte, hemos deshecho todo el equipaje, y “desinfectado” toda nuestra ropa y demás útiles del viaje (los que han sobrevivido), como saco de dormir, sábanas de viaje, etc., y los hemos colocado en una caja en el trastero; no planeamos utilizarlos en el corto plazo 🙂

Mirando hacia atrás, parece como si estos 16 meses hubieran sido una película, un pequeño paréntesis en la vida diaria; sin embargo creo que las dos personas que emprendieron el viaje un 3 de agosto de 2011 no son las mismas que aterrizaron un 24 de noviembre de 2012. Hay un dicho que me gusta mucho, y que es algo como “Dentro de 10 años serás la misma persona que eres hoy excepto por las personas que has conocido y los libros que has leído”. En nuestro caso, sí que hemos leído unos cuantos libros, y conocido cientos de personas. Pero además yo añadiría un tercer elemento: las experiencias y vivencias. Experiencias que (espero) nos han llevado a valorar muchas cosas que antes dábamos por hecho, a ser agradecidos por la gran suerte que tenemos, y a contemplar nuestros asuntos de la vida diaria desde otra perspectiva. ¡Esperamos tenerlo siempre presente!

Aún estamos decidiendo cómo mitigar el choque que ha supuesto el retorno: quizás poner algunos chinches de vez en cuando en la almohada, ducharnos con agua fría o dormir en el suelo en un saco de dormir…

Aunque nuestra vida a partir de ahora puede ser algo más aburrida y con menos cosas para contar, os seguiremos informando desde aquí de nuestras impresiones, consejos para viajar, y (casi) cualquier cosa que pase por nuestra mente…

Queremos agradecer desde aquí a todos los que nos habéis seguido, que, para nuestra sorpresa, habéis sido más de los que en un momento pensamos. Este blog se inició como un lugar para contar nuestras aventuras a nuestra familia y amigos más cercanos (y para no tener que repetir las mismas historias varias veces), pero sin embargo bastantes personas a las que no conocíamos (ni conocemos), y otros muchos con los que habíamos perdido el contacto hace tiempo nos han contado que han seguido nuestras peripecias por aquí. ¡Gracias a todos! Y ahora, no seáis tímidos y dejad un comentario aquí abajo!!! 😉

 

P.D. No os lo vais a creer (o quizás sí), pero una de las mejores cosas de volver aquí ha sido… ¡que al fin los precios son fijos, no hay que regatear ni evitar ser timado!

 

En el aeropuerto de Bogotán, con nuestras tarjetas de embarque ya

En el aeropuerto de Bogotá, con las tarjetas de embarque

¡Ya sale nuestro vuelo!

¡Ya sale nuestro vuelo!

¡Ya falta poco!

¡Ya falta poco! (vista en la pantalla del avión)

¡Aterrizamos en media hora!

¡Aterrizamos en media hora!

Nuestro club de fans más fieles nos esperaba en Barajas...

Nuestro club de fans más fieles nos esperaba en Barajas…

¡Sorpresas a la llegada!

¡Sorpresas a la llegada! Gracias a David y Jana por vuestro recibimiento!

23 noviembre, 2012

Colombia Parte II: El riesgo es que te quieras quedar

11-23 de noviembre de 2012

Continuando con nuestros caribeños días de sol y playa, nos dirigimos hasta Santa Marta, un poco más al Este de Cartagena. Para variar, las fiestas en Colombia nos persiguen, y el primer día era festivo, así que estaba casi todo cerrado, ¡nos costó encontrar un lugar para poder comer!

Santa Marta, según nuestra Lonely Planet, es “el lugar al que acuden los colombianos cuando quieren tomar el sol, tener arena bajo los pies y ron en los vasos”. Aunque comparada con Cartagena, probablemente una de las ciudades más bonitas de toda Sudamérica, no tiene mucho que hacer en cuanto a edificios coloniales y calles floreadas, Santa Marta resultó ser una agradable ciudad, con buenos restaurantes y agradables paseos, además de una estupenda base para explorar la zona.

Nuestro rincón favorito para desayunos y comidas rápidas fue el Lulo’s, donde daban unos desayunos estupendos (¡el café estaba buenísimo!), una limonada fresquita y unos wraps y pitas deliciosos; nos hicimos clientes habituales.

Desgraciadamente, la playa situada en el centro de Santa Marta no es ninguna maravilla: es bastante pequeña y situada junto al puerto. A pesar de eso, los fines de semana se llena de gente local, y es complicado encontrar un hueco en la arena. Por suerte, tomando un bus de unos 15 minutos se llega a la Playa de Rodadero, donde el panorama es mucho mejor, así que uno de los días aprovechamos para hacerle una visita y trabajar un poco nuestro “moreno”, sobre todo teniendo en cuenta que a la vuelta nos espera el frío invierno en Europa.

Otro día aprovechamos para hacer una visita a Taganga (también a 15 minutos), un pequeño pueblecito con una bonita playa. Justamente ese día, al ser fiesta local, la playa estaba abarrotada de gente de la zona; no obstante fue agradable pasear por los alrededores y darnos un nuevo chapuzón en el Caribe.

Habíamos leído en nuestra guía de viaje que Colombia posee una gran variedad de frutas tropicales, así que aprovechando que teníamos cocina en nuestro hostal, nos lanzamos a la aventura de “dos frutas al día”, cuyos nombres desconocíamos (y a veces hasta la propia cajera del súper tenía que preguntar a sus compañeras), como zapote, lulu, tomate de árbol, guayaba, uchuva, guanábana manzana, carambola… Cada día comprábamos dos frutas diferentes, que tomábamos como postre a la hora de la comida. No sabemos muy bien si no supimos elegir, o es que las frutas tropicales no es lo nuestro, pero no tuvimos demasiada suerte: sólo acertamos con una, de color amarillo y con una forma que recuerda a una piña (de pino); el resto no pasarán a la historia como nuestras frutas favoritas.

Cerca de Santa Marta está el parque Tayrona, del que muchos nos habían hablado maravillas. Es un lugar bastante rústico, en el que el único alojamiento posible es una hamaca. Pero como teníamos poco tiempo, y había que pagar por entrar, decidimos en lugar de eso viajar un poco más allá, a Palomino, un pequeño pueblo con una playa alargada en la que apenas hay gente (intuimos que quizás pueda tener algo que ver el hecho de que había bastantes mosquitos y moscas de arena en la playa, además de que el alojamiento y opciones de comida eran limitadas y no demasiado económicas).  Así que en lugar de dos noches, nos quedamos sólo una y volvimos a Santa Marta.

La siguiente excursión, rompiendo con nuestros días de sol y playa, fue a Minca, un pueblecito a unos 40 minutos de Santa Marta, situado a unos 700 metros sobre el nivel del mar y con un paisaje natural precioso: el lugar ideal para relajarse. Y si a eso le sumamos que nos alojamos en el “Rancho de la Luna”, una cabaña hecha en bambú, con una cama “colgante”, una terraza con sofá y una hamaca, y unas vistas del valle espectaculares, tenemos la combinación ideal para unos días de relax. Durante los dos días que nos quedamos allí, disfrutamos de buena comida, paseos por la naturaleza, remojones de pies en el río (¡el agua estaba muy fría como para meternos enteros!) y buenos ratos en la hamaca, además de una visita a una pequeña fábrica de café ecológico, en la que aprendimos todo el proceso que pasa un grano de café desde la planta hasta que llega hasta nuestra taza de cappuccino.

Con todo esto, un último desayuno en el Lulos en Santa Marta con su latte correspondiente y un chapuzón in extremis antes de coger el bus hacia Bogotá, se pasaron nuestros días caribeños, que recordaremos con mucho cariño. Con el corazón feliz, y una lágrima en cada ojo, nos despedimos de la playa y nos dirigimos, en el que sería nuestro último trayecto en autobús, a Bogotá, nuestra última parada en la luna de miel. El trayecto duró 17 horas, con una única parada para desayunar, y con el aire acondicionado a tope. Por suerte, estábamos sobre aviso y llevamos nuestro saco de dormir para poder abrigarnos por la noche…

Playa de Santa Marta por la noche

Playa de Santa Marta por la noche

Ricas frutas tropicales (¡A la orden!)

Ricas frutas tropicales (¡A la orden!)

Playa Grande, Taganga

Playa Grande, Taganga

Playa de Palomino (¡ni un alma!)

Playa de Palomino (¡ni un alma!)

Rico desayuno en Lulos

Rico desayuno en Lulos

Habitación en el Rancho de la Luna, con la cama colgante

Habitación en el Rancho de la Luna, con la cama colgante

Nivel de estrés por los suelos, hamaca en la terraza

Nivel de estrés por los suelos, hamaca en la terraza

Puesta de Sol desde el Rancho de la Luna

Puesta de Sol desde el Rancho de la Luna

Cascada Pozo Azul, Minca

Cascada Pozo Azul, Minca

Granos de café, listos para ser procesados

Granos de café, listos para ser procesados

La capital de Colombia es una gran ciudad de 8 millones de habitantes (vamos, lo que viene siendo, un porrón de gente), que se encuentra a 2.300 metros sobre el nivel del mar, lo cual implica que el clima es más frío. Nos alojamos en la zona central, en el barrio de la Candelaria, lleno de hostales, restaurantes y cafés. Prácticamente no salimos de la zona, que pudimos recorrer a pie en todo momento. Para movernos a lugares más distantes existe el llamado “Transmilenio”, una red de autobuses que recorre toda Bogotá, y que por 1.400 pesos (unos 60 céntimos) te lleva a cualquier punto.

Otra de las atracciones turísticas de Bogotá es el cerro Montserrat, en lo alto del cual hay una iglesia, y desde el que se divisan unas vistas estupendas de la ciudad y la contaminación que la rodea. Es posible subir en funicular o teleférico (además de a pie, pero esto, a 3000m sin aclimatización, lo descartamos), así que subimos en el primero y bajamos en el segundo.

¡Vaya! Estos dos genios tocan el 24 y nos vamos un día antes!

¡Vaya! Estos dos genios tocan el 24 y nos vamos un día antes!

Vista de Bogotá desde el cerro Monserrate

Vista de Bogotá desde el cerro Monserrate

Plaza en el centro de Bogotá (ambiente navideño)

Plaza en el centro de Bogotá (ambiente navideño)

Un poco de polución...

Un poco de polución…

En el momento de escribir esto faltan 7 horas para que salga nuestro vuelo a Madrid. Parece difícil creer que hayan pasado casi 16 meses desde que aterrizábamos en Delhi, aún sin tener mucha idea del tipo de viaje que nos esperaba por delante.

Para seros sinceros, la vuelta a casa se hace extraña (¡lo que no quiere decir que no tengamos unas ganas tremendas de volver!). Os contaremos nuestras próximas impresiones desde el próximo destino exótico: Campo de Criptana.

Os dejamos mientras tanto con un vídeo sobre el turismo en Colombia, que intenta romper con los mitos que la rodean. Podemos dar fe que el eslogan es de lo más acertado: “Colombia, el único riesgo es que te quieras quedar”. ¡Que no os lo cuenten!

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=8kUU-DWOqmI[/youtube]

Precios medios:

Autobús Santa Marta –Bogotá: 30 euros

Habitación en Rancho de la Luna: 27 euros

Super desayuno en Lulu’s para dos: 7 euros

Micro a Palomino: 2,5 euros

Ida y vuelta en teleférico de Montserrate: 7 euros

 

8 noviembre, 2012

Nos vemos en Madrid en…

 

Datos del Vuelo:

Bogotá-Madrid
Compañía: Avianca
Número de vuelo: AV010
Salida: Bogotá, viernes 23 de noviembre, 21:35
Llegada: Madrid Barajas, Terminal 4S, sábado 24 de noviembre, 13:15

Más información (retrasos, etc.) en la web de AENA

¿Nos vemos en Barajas?

5 noviembre, 2012

Quilotoa, Latacunga y Quito: Nos despedimos de Ecuador

15 octubre—3 noviembre 2012

Desde la agradable ciudad de Baños nos dirigimos a Quilotoa. Tuvimos que tomar dos buses diferentes para llegar aquí. Al bajar del autobús nos pilló por sorpresa una ola de frío: ¡no habíamos tenido en cuenta que ahora nos encontrábamos a mucha más altura (4000m)!

Nos instalamos en el hostal (en la Lonely Planet pone que los alojamientos de Quilotoa eran básicos: podemos confirmarlo) y nos dirigimos a la que es la gran atracción: la laguna Quilotoa, situada en el fondo de un cráter. Es posible subir y bajar a pie, o hacer alguno de los trayectos a caballo. Nosotros nos decidimos por la primera opción, que además es gratuita (sólo hay que pagar una única vez al entrar al pueblo de Quilotoa).

¡Las vistas desde arriba son espectaculares! Quizás las fotos no le hagan justicia, así que es mejor que vengáis a comprobarlo por vosotros mismos 🙂

Lago Quilotoa al fondo

Lago Quilotoa al fondo

Vista desde lo alto del volcán

Vista desde lo alto del volcán

Por la noche, como no hay mucho que hacer, estuvimos jugando a las cartas con Xavier y Margot, dos chicos franceses que acababan de iniciar su ruta por Sudamérica. Al irnos a dormir nos arropamos bien (hubo que desempolvar el saco de dormir), y a la mañana siguiente nos dirigimos hasta Latacunga (con sólo dos medios de transporte: camioneta y bus), una ciudad que si bien no tiene demasiados lugares de interés, es agradable para recorrer y nos ofrecía una habitación con una cama cómoda y una ducha caliente (unos lujos que no apreciábamos realmente cuando vivíamos en España).

Habíamos pensado en un primer momento visitar el volcán Cotopaxi, una de las maravillas de Ecuador, pero algunas “historias de miedo” de otros viajeros (tormentas eléctricas, grietas en el hielo, etc.) y el mal tiempo nos hicieron desistir, así que nos dirigimos directamente a la capital de Ecuador: la ciudad de Quito.

Nos alojamos, como casi todos los turistas, en el “barrio del Mariscal”, donde se dan lugar una gran cantidad de hostales y restaurantes, y a tan sólo unos 20 minutos en bus al centro (o 50 caminando, como pronto descubrimos).

Como teníamos mucho tiempo (5 días completos), decidimos racionar las excursiones y aprovechar los estupendos cafés de la ciudad:

El primer día llegábamos justo a la hora de comer, así que aprovechamos para probar un estupendo ceviche y pasear por el barrio.

El segundo día madrugamos un poco y nos dirigimos al centro, lleno de iglesias y edificios coloniales: visitamos la plaza, la catedral (donde se encuentra enterrado el Mariscal Sucre, del que venimos escuchando desde Argentina) y varias de las iglesias, a destacar la de la Compañía de Jesús, recubierta por completo en oro, y de la que se dice que es la iglesia más bonita del país.

El tercer día fuimos y volvimos caminando al centro, para visitar un par de lugares que nos habíamos dejado en el tintero el día anterior, como el museo de la moneda. Volvimos a comer, como el día anterior, en un restaurante vegetariano muy económico, y completamos la tarde con un delicioso cappuccino.

El jueves, cuarto día, hicimos una excursión a la llamada “Mitad del Mundo”, 22 kilómetros al norte de Quito, y donde en 1736 se estableció la línea ecuatorial. Curiosamente, hoy que disponemos de GPS, sabemos que la verdadera latitud 0 se encuentra a 300 metros al norte, aunque en la ciudad de la Mitad del Mundo pasamos la mañana entre museos, paseos, visita al planetario y un enorme helado artesanal que no fuimos capaces de terminar.

Después de esta visita fuimos al museo Inti Ñan, donde pasa la auténtica línea del ecuador. Además de algunas curiosidades de la selva (pieles de serpiente, arañas y algunas cabezas humanas reducidas), el guía nos enseñó algunos experimentos curiosos: pudimos comprobar cómo el agua gira en distinto sentido según el hemisferio en que nos encontremos (y no gira en absoluto en la línea del ecuador), y nos dio unas lecciones básicas de física.

Por la tarde, ya de vuelta en nuestro barrio, fuimos a una cata de chocolate en la cadena ecuatoriana “República del Cacao”, una especie de cafetería/tienda especializada en chocolate gourmet, todo producido en Ecuador. Aquí aprendimos cómo se fabrica el chocolate (os podemos asegurar desde aquí que los granos de cacao, antes de ser secados, no saben para nada a cacao!), y cómo se deben utilizar los cinco sentidos (nuestro favorito era el gusto) para poder apreciar la calidad de una barra de chocolate. Muy recomendado si estás en El Mariscal un jueves a las 5 de la tarde.

En nuestro último día (2 de noviembre), festivo en Ecuador, decidimos madrugar para subir al “telefériQo” antes de que llegaran las hordas de turistas. Este transporte sube 2,5 kilómetros a lo largo de la ladera del volcán Pichincha, llegando hasta 4.100 metros. Pasamos la mañana por allí arriba haciendo un poco de trekking, hay una ruta de unas cuantas horas hasta el pico del volcán Pichincha, pero dimos la vuelta a la mitad del camino por el mal tiempo.  Luego probamos algo típico de esos días (relacionados con el día de los difuntos): las guaguas de pan y la colada morada. La primera es una especie de pan dulce con decoraciones, que tiene forma de niño o bebé (guagua en quechua), y la segunda, una bebida típica de Ecuador, preparada con harina de maíz negro, y varias frutas. Ambas se usan en muchos lugares como ofrendas a los difuntos. La colada morada no quedará como nuestra bebida favorita en el viaje…

Y tras casi 3 semanas llegó el momento de despedirse de Ecuador. Como nos habían contado algunas historias nada agradables de la frontera con Colombia, en lugar de pasar por tierra compramos un vuelo directamente a la ciudad de Medellín. Una vez lleguemos allí nos faltan únicamente tres semanas para volver a casa; habrá que aprovechar para coger un poco de color en las playas del Caribe antes de volver…

Añadiendo un poco de limón al ceviche

Añadiendo un poco de limón al ceviche

Catedral de Quito

Catedral de Quito

En una de las múltiples plazas de Quito

En una de las múltiples plazas de Quito

Ciudad "Mitad del Mundo"

Ciudad “Mitad del Mundo”

Experimentando en el ecuador

Experimentando en el ecuador

Cada uno en un hemisferio distinto

Cada uno en un hemisferio distinto

En plena cata de chocolate

En plena cata de chocolate

Vista de Quito una vez subido el telefériQo

Vista de Quito una vez subido el telefériQo

Sendero al Pichincha

Sendero al Pichincha

Subida del TelefériQo

Subida del TelefériQo

Guagua de pan y colada morada

Guagua de pan y colada morada

Algunas curiosidades de Ecuador:

  • La moneda local, desde el año 2000, es el dólar estadounidense.
  • Ecuador produce más del 60% de la producción mundial de cacao.
  • El punto más alejado del centro de la tierra es la cima del volcán Chimborazo. Uno podría pensar que es el Everest, y no esta montaña de 6.310 metros sobre el nivel del mar; sin embargo, debido a que al ser achatada la tierra, el diámetro es mayor en el ecuador.
  • Los conocidos como “Panama hats” no son originarios de ese país, sino de Ecuador (se exportaron a Panamá en la época de construcción del canal).
  • Según algunos estudios, Ecuador es el segundo país más peligroso de toda Sudamérica. Ahora que ya hemos pasado por éste y por el primero en la lista (Perú), podemos contárselo a nuestros padres y al resto del mundo.
  • Las carreteras ecuatorianas son peligrosas (de hecho, las más peligrosas del continente): tienen lugar gran cantidad de accidentes de tráfico, debido a una combinación de carreteras que han conocido tiempos mejores, autobuses en la misma situación, y una conducción algo temeraria.
  • El “Barcelona Sporting Club” es uno de los equipos de fútbol más importantes de Ecuador, y su escudo es muy similar al del FCB.

 

Precios Medios

Entrada a Quilotoa: 2 dólares

Alojamiento en Quilotoa, cena y desayuno incluídos: 12 dólares/persona

Camioneta de Quilotoa al pueblo más cercano: 1,50 dólares

Bus Latacunga-Quito: 1,25 dólares

Cualquier trayecto en trole/ecovía en Quito: 0,25 dólares

Menú del día (vegetariano) en Quito: 2 dólares

Subida al teleférico: 8,5 dólares (para extranjeros adultos; intentamos pasar por niños ecuatorianos pero, no sabemos por qué, no coló).

Cata de chocolate en “República del cacao”: Gratis, pero la barra de 100 gramos que compramos después nos salió por 7 dólares.

28 octubre, 2012

Primeros pasos en Ecuador: Loja, Vilcabamba, Cuenca y Baños

15-27 de octubre 2012

¡Vaya! Ya llevamos dos semanas en Ecuador y aún no hemos contado nada en el blog. Quizás porque cada vez falta menos para volver a casa que el tiempo parece pasar más y más deprisa…

El viaje de Perú a Ecuador se hizo largo: 15 horas desde Lima a Piura (aún en Perú), y de ahí unas horas más tarde otro autobús de aproximadamente 8 horas hasta Loja (por suerte el paso por la frontera fue rápido). Loja no es una ciudad espectacular, pero una noche de descanso en el hotel nos vino fenomenal.

A la mañana siguiente nos dirigimos a Vilcabamba, un pequeño pueblo de unos 5.000 habitantes, que presume de tener los habitantes más longevos del mundo (lo que ha dado lugar a numerosos estudios): se dice que varios de sus habitantes han superado los 120 años de edad… Y viendo la relajada vida que lleva la gente (turistas incluidos) de allí, no parece difícil imaginarse la razón: una combinación de vida sana, poco estrés y muchas sonrisas hacen que la vida allí se convierta en un pequeño placer.

En los 4 días que nos quedamos en Vilcabamba el tiempo no acompañó demasiado: prácticamente todos los días caían unas horas de lluvia, aunque siempre tuvimos algunos intervalos de sol, que aprovechábamos para dar largas caminatas por el valle.

Vida relajada en Vilcabamba

Vida relajada en Vilcabamba

De paseo

De paseo

Después de Vilcabamba nos dirigimos a Cuenca. Por si os cae la pregunta en el trivial alguna vez, y como curiosidad, os contaremos que los habitantes de Cuenca en Ecuador, a diferencia de los manchegos, se llaman Cuencanos y no Conquenses.

Cuenca es una ciudad más grande, con muchos restaurantes y dos catedrales: la antigua, más pequeña y menos espectacular, y la nueva, de un tamaño mucho mayor con unas bonitas bóvedas que recuerdan a la arquitectura de Florencia.

Entre tanto restaurante vegetariano era difícil elegir: nuestro favorito fue el Govinda’s, donde comimos unos platos riquísimos y al que volvimos varias veces. También tuvimos la oportunidad de tomar un zumo superenergético, con germen de trigo (wheatgrass), espirulina y otros ingredientes que nos dieron un buen “chute” de energía.

El domingo, una vez ya habíamos visitado casi todos los rincones de Cuenca, hicimos una pequeña excursión a un pueblecito llamado Gualaceo, a una hora de allí, famoso por su mercado dominical. Como además hizo buen tiempo, aprovechamos para pasar la mañana junto al río tomando un helado ecuatoriano.

La catedral nueva de Cuenca

La catedral nueva de Cuenca

En la peluquería (ya era hora)

En la peluquería (ya era hora)

Mercado de Gualaceo

Mercado de Gualaceo

Lavado a mano en Gualaceo

Lavado a mano en Gualaceo

Tras unos agradables días cuencanos, la siguiente parada era Baños, llamado así por los baños termales que existen en la ciudad, y que son una de las principales atracciones de la zona, tanto para turistas nacionales (que acuden en masa los fines de semana) como para extranjeros.

Baños nos gustó tanto que en lugar de los 4 días iniciales decidimos alargar la estancia uno más. Además, y ya que nuestro hostal tenía una cocina minúscula, hicimos muchos amigos, de todo tipo de nacionalidades (lo del tamaño de la cocina puede sonar como una desventaja, pero en realidad es una buena manera de tener contacto con el resto de viajeros; para evitar silencios incómodos mientras cuece la pasta es de obligado cumplimiento iniciar una conversación, que en la mayoría de las veces acaba en una buena amistad, una partida de cartas a la noche y una excursión al día siguiente).

El primer día dimos un pequeño paseo por los alrededores; el segundo hicimos una ruta en bici visitando varias cascadas espectaculares (en una de ellas, el Pailón del Diablo, orgullosamente llamada por los locales “la octava maravilla del mundo”, incluso se puede llegar hasta la parte de atrás de la cascada –una vez empapado, eso sí). Al día siguiente estábamos más vagos, así que fuimos a una de las termas, donde pasamos la mañana entre baños de agua caliente.

El último día (para seros sinceros nos habría gustado quedarnos varios días más), hicimos una excursión más dura, de 4 horas, a la llamada “Casa del Árbol”, que como podéis imaginar es una casa en un árbol. Ni la casa ni el árbol son algo espectacular, pero el camino sí; desde arriba hay una buena vista de Baños y del volcán Tungurahua, aunque ese día estaba bastante nublado y el volcán estuvo escondido casi todo el tiempo.

Con mucha tristeza nos despedimos de Baños, el hostal Princesa María y de muchos buenos amigos (¡esperamos encontraros más adelante!), y nos dirigimos en bus hacia el pequeño pueblo de Quilotoa, pero esto os lo contaremos un poco más adelante, junto a todas las actividades de los días sucesivos.

Volcán Chimborazo (a 6.310 metros)

Volcán Chimborazo (a 6.310 metros)

Excursión en bici

Excursión en bici

Subiendo a la Tarabita para llegar a la cascada

Subiendo a la Tarabita para llegar a la cascada

Contemplando la impresionante cascada "Pailón del diablo"

Contemplando la impresionante cascada “Pailón del diablo”

De excursión con Sigrun, Ben y Siobhan

De excursión con Sigrun, Ben y Siobhan

Llegamos a la casa del árbol

Llegamos a la casa del árbol

Precios medios:

Baños termales en la ciudad de Baños: 3 dólares

Habitación doble en Baños: 14 dólares

Alquiler de bicicleta para un día: 5 dólares

Bus Cuenca a Baños: 7 dólares

24 octubre, 2012

¡Nos vemos en un mes!

Hoy nos hemos despertado en Baños (Ecuador), y al mirar el calendario nos hemos llevado una sorpresa… ¡En un mes estaremos de vuelta en España!
Efectivamente, hoy es 24 de octubre, y el sábado 24 de noviembre aterrizamos en Madrid Barajas, procedentes de Bogotá. ¡Es increíble cómo pasa el tiempo! Ya llevamos casi 15 meses de viaje, y han pasado volando.

En estos casi 16 meses que finalmente durará el viaje (como muchos ya sabéis, la idea inicial era un año, pero decidimos alargarlo un poco más), habremos visitado 17 países, conocido a cientos de viajeros y no viajeros, innumerables horas en autobuses, y cientos de experiencias para recordar.

A pesar de que este ha sido un viaje para no olvidar, estamos ilusionados por la vuelta a casa, y por supuesto, ¡esperamos veros a todos muy pronto!

1 octubre, 2012

Despedida de Bolivia

16-28 de septiembre

¡Hola a todos nuestros lectores! Después de varios días sin escribir, volvemos a la carga para contarnos nuestros últimos días en tierras Bolivianas.

En primer lugar, queremos compartir con vosotros el resultado de la campaña “Ayúdanos a ayudar”. En total, hemos recaudado 420€, que hemos transferido a la cuenta de Plataforma Solidaria. Desde aquí, ¡muchas gracias a todos los que habéis colaborado! Os podemos asegurar, desde nuestra experiencia, que ese dinero va a llegar a muchas personas que lo necesitan realmente… Y para todos aquellos que queráis colaborar, podéis hacerlo en cualquier momento, directamente a través de la web de Plataforma Solidaria.

El tiempo en Santa Cruz (en total casi 4 semanas)  ha pasado muy rápido. Hemos tenido ocasión de aprender multitud de cosas, compartir experiencias y vivencias muy bonitas, y también hemos roto nuestra dieta vegetariana. Esto último debido a que todos los días comíamos la misma comida que los niños del comedor, aunque había tan poca carne en el plato que casi no cuenta 😉

Seguramente la manida frase de que, en una actividad de esta índole, uno recibe más de lo que da, puede sonar a tópico. Sin embargo, al menos en nuestro caso, sin lugar a dudas ha sido así.

El hecho de convivir día a día con personas con problemas de extrema gravedad, hace que uno se replantee muchas de nuestras situaciones, además de poner en perspectiva las dificultades que tenemos o hemos tenido en nuestra vida.

Seguro que muchos recordáis la escena de “El Club de los Poetas Muertos” (una de mis películas favoritas) en la que Mr. Keating hace subir a sus alumnos, uno a uno, a la mesa del profesor, para que puedan ver el mundo desde otra perspectiva. Podemos decir que nuestras experiencias estas tres semanas y media han sido como subirnos a esa mesa.

Si tenemos que quedarnos con 3 lecciones aprendidas (y son muchas más), podríamos listar las siguientes:

  • La gravedad de nuestros problemas es relativa
  • No necesitamos tanto como creemos para ser felices
  • Pase lo que pase, es importante ser positivo y sonreír

Estos días aquí nos han dado una visión diferente del mundo “ahí fuera”, y nos han hecho darnos cuenta de que somos realmente afortunados. Por mucho que hayamos visto las noticias, os podemos asegurar que no es lo mismo ver en el telediario la historia de una niña cuya madre tiene SIDA que abrazarla; no es lo mismo escuchar que hay gente que malvive en casas en malas condiciones que entrar a visitar una de ellas, y definitivamente no es lo mismo leer en un periódico la historia de una niña en situación de abandono que sonreírle, y que ella te devuelva la sonrisa.

Con una gran pena, teníamos pensado marcharnos en dirección a Perú el lunes 24 (día de Santa Cruz), pero justo entonces hubo un bloqueo en muchas de las carreteras de Bolivia, así que tuvimos que quedarnos hasta el jueves disfrutando de la hospitalidad de Gabri, Daniela y Gabrielito, creo que salimos ganando J

Para evitarnos sorpresas de última hora, compramos un vuelo a La Paz (al 50%, gracias a que lo adquirimos en la feria de Santa Cruz). Pocos minutos después de haber aterrizado, tomamos un bus a Copacabana, donde pasamos una noche, y a la mañana siguiente nos montamos en un autobús con destino a Puno, Perú. Con esto acaban casi dos meses en Bolivia, un país al que hemos llegado a coger un gran cariño, y donde hemos vivido grandes experiencias. ¡Esperamos volver algún día!

Soy un cuchillito...

Soy un cuchillito…

Con los niños de la guarde

Con los niños de la guarde

De excursión

De excursión

¡Vamos a jugar!

¡Vamos a jugar!

Una niña boliviana y una sueca no tan niña

Una niña boliviana y una sueca no tan niña

Cena de despedida

Cena de despedida

18 septiembre, 2012

¡Ayúdanos a ayudar!

Normalmente en este blog os solemos contar nuestras aventuras, experiencias o reflexiones. En lugar de ello, esta vez os pedimos ayuda a todos vosotros. Pero, al igual que Thomas Smith, cuando, en plena refriega con el Capitán Alatriste, y cuando la cosa pintaba mal, pidió cuartel, pero no para él, sino para su compañero (lo cual fue capaz de mover al mismísimo Alatriste), os pedimos ayuda no para nosotros, sino para los niños de Plataforma Solidaria y sus familias.

Y os pedimos ayuda porque hemos comprobado de primera mano lo poco que hace falta para ayudar a estos niños que tanto lo necesitan. Algunos ejemplos:

Alimentar a 100 niños durante una semana: 80 Euros

Gastos mensuales para un niño en el colegio: 1,5 Euros

Comedor (4 comidas al día) para un niño durante un mes: 2,5 Euros

 

Por ello, nos gustaría pediros a todos los que podáis, que colaboréis con esta maravillosa organización. Si podéis hacernos llegar vuestra aportación, nosotros se la entregaremos de vuestra parte a Plataforma Solidaria, para que puedan seguir continuando con su maravillosa labor, y ofreciendo un futuro a todos estos niños. Más abajo encontraréis un formulario en el que podéis contarnos con cuánto podéis colaborar (o podéis escribirnos directamente por e-mail o Facebook). Nosotros os diremos cómo hacernos llegar el dinero, para que nosotros se lo entreguemos a Gabriel en nuestro último día aquí, que será el lunes 24 de septiembre (una semana desde hoy). O si lo preferís, os podemos indicar cómo hacer un ingreso directamente a la organización. Os garantizamos que el 100% del dinero recaudado irá a parar a los niños; principalmente a sus necesidades más básicas como alimentación, ropa, etc., así como su educación, que para Plataforma Solidaria es algo fundamental (nosotros lo compartimos al 100%).

Si por tu situación no puedes echarnos una mano económicamente, te agradecemos si puedes hacer llegar este mensaje a tanta gente como puedas: compartiendo el Facebook, Twitter, etc.

Desde aquí, y de parte de Adriana, Belén, Carlitos y otros muchos niños a los que os animo vengáis a conocer,

¡GRACIAS POR VUESTRA AYUDA!

 

Recaudado hasta la fecha (18/9): 420 Euros

Días restantes: 0 (pero se siguen aceptando donaciones)

 

Tu nombre

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Puedo colaborar con Euros

Tu Mensaje (opcional)

Nota: al pulsar enviar, esta información nos llegará a nosotros por correo electrónico, los datos no serán visibles en la página

 

Con los niños de la guardería

Con los niños de la guardería

Hanna muy bien acompañada

Hanna muy bien acompañada