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Archive | octubre, 2011
31 octubre, 2011

Nuestra ruta por la India

Han sido en total 85 días en la India. Ha pasado bastante rápido pero creemos que da tiempo para dar una imagen general de este país tan enorme. Hemos atravesado el país desde casi el punto más al norte hasta el cabo sur, generalmente por el lado oeste.

Esta ha sido nuestra ruta (las líneas azules son vuelos) :

Delhi: 2 días
Leh: 5 días
Viaje Leh-Manali: 2 días
Manali: 3 días
McLeod Ganj: 4 días
Amritsar: 3 días
Udaipur: 4 días
Pushkar: 2 días
Jaipur: 3 días
Agra: 3 días
Khajuraho: 3 días
Varanasi: 3 días
Mumbai: 4 días
Palolem (Goa): 1 semana
Hampi: 4 días
Anantapur: 3 días
Bangalore: 2 días
Madurai: 3 días
Kanyakumari: 1 día
Kochi: 3 días
Alleppey: 4 días
Varkala: 2 semanas


Ver Vuelta al Mundo de Hanna y Raúl en un mapa más grande

31 octubre, 2011

Gastos en la India

Durante todo el viaje hemos estado apuntando todos los gastos en un documento Excel para llevar la cuenta más o menos, separando los gastos de alojamiento, comida y transporte.

  • Gasto medio de transporte por día y persona: 6 euros
  • Gasto medio de comida por día y persona: 5 euros
  • Precio medio de una habitación doble: 17 euros (el más caro 33 euros en Madurai y lo más barato 0 euros en Anantapur)
  • Gasto medio por persona y día: 24 euros

Este gasto último es tan alto en parte porque en este están incluidos los billetes de aviones internos y el tratamiento ayurvédico en Varkala. Además en (casi) ningún momento hemos pasado calamidades: hemos estado en hostales decentes, hemos viajado casi siempre en primera clase en los trenes, hemos hecho bastante sightseeing y no hemos comido mal. Seguramente, si uno duerme en dormitorios colectivos, viaja en tercera clase y come mayoritariamente arroz con lentejas puede vivir con menos de 10 euros/día.

27 octubre, 2011

Nuestra experiencia en la India

Después de casi 3 meses nos despedimos de la India para coger un avión a Singapur. Han sido unos días muy interesantes y a menudo muy intensos. Mucha gente viene aquí para 10 días para ver los sitios principales pero creemos que hace falta más tiempo, si uno puede, para apreciar la verdadera esencia de la India (realmente harían faltan muchos años considerando el gran tamaño de este país). Se necesita por lo menos una semana solamente para aclimatarse a la comida, el calor y la cantidad de gente que está en todos los sitios a todas horas.

Top 10 de experiencias inolvidables (sin ningún orden en concreto)

  1. Ladakh – este pequeño reino budista increíblemente fotogénico en el Norte es el lugar perfecto para el viajero recién llegado a la India y supone una aclimatación suave.
  2. Vendedores de chai– no hay nada más reconfortante que escuchar el familiar “garam chai, garam chai” (té caliente) tras largas horas en un tren. En tres segundos tienes un vasito de plástico con chai dulce muy caliente en tu mano (luego buscas en vano un cubo de basura para tirar tu vaso y lo guardas hasta llegar a la siguiente estación mientras todos los indios te miran de manera curiosa- ellos nada más terminar lo han tirado por la ventana).
  3. Ruta en barco por los backwaters: Es realmente relajante deslizarse lentamente por los tranquilos canales. Estirando las piernas en la tumbona con el suave zumbido del motor es difícil no cerrar los ojos.
  4. Pasear por Chowpatty Beach en Mumbai comiendo bhel puri o el mejor kulfi (helado) de la India.
  5. La hospitalidad india en los pequeños hoteles familiares y homestays. Los mejores sitios para quedarse en la India de manera económica e interesante son las casas de familias (homestays). Los desayunos son buenísimos, los anfitriones te miman demasiado y tus rupias van directamente a las familias.
  6. Comiendo pescado fresco en una playa de Goa mientras se pone el sol sobre el Arábigo.
  7. Maravillas arquitectónicas en Ranakpur, Jaipur y Agra: Templos y fortalezas imprescindibles en cualquier viaje por la India.
  8. Viajes en tren: si pasas algún tiempo en la India acabarás inevitablemente en algún momento en un tren. Viajes cortos y largos, primera clase o segunda – siempre acabas hablando con familias que cruzan el país para ir “al pueblo” o con estudiantes universitarios con su ordenador portátil o con un anciano que no sabe ni patata de inglés. Primero te miran con curiosidad, un poco tímidos, pero tras el romper el hielo con un “where you from?”, ya sois amigos para el resto del viaje. Comparten comida contigo o se bajan corriendo al andén para buscar algún vendedor de comida antes de que siga el tren, y si sacas la “Lonely” todos te quieren enseñar donde está su pueblo.
  9. Conociendo a nuestra niña apadrinada en Anantapur y todo el trabajo que hace la Fundación nos dimos cuenta que las donaciones desde España de verdad hace una diferencia.
  10. El Templo Dorado de Amritsar: dando vueltas alrededor de la piscina sagrada, hablando con los majos sijs y comiendo con ellos en el comedor comunitario enorme.

Pescado fresco en Goa

Garam chai, garam chai!

Uno de muchos viajes en tren

Celebrando Diwali con Rajeesh y su familia

Ladakh

Templo Dorado de Amritsar

Templo de Ranakpur

Nuestra niña apadrinada reparte dulces

Los Backwaters de Kerala

Paseo marítimo de Mumbai

25 octubre, 2011

Vacaciones de las vacaciones en Varkala

14-27 de octubre de 2011

Las últimas dos semanas en Ia India las tomamos de vacaciones. Tras recorrer India del Norte al Sur por carreteras polvorientas (bueno, también hemos hecho trampa y hemos cogido aviones…) teníamos ganas de descansar. Aparte de la semana en Goa no nos hemos quedado fijos en ningún sitio más de 4 días. Y los siguientes dos meses por Tailandia, Laos y Camboya serán bastante intensos. Así que, de Alleppey cogimos un tren de 2 horas (2ª clase- 50 céntimos) hacia el sur dirección Trivandrum (desde donde volaremos a Singapur).

Varkala es un pequeño pueblo situado sobre un acantilado. Bajando unas escaleras bastante empinadas se llega a la estrecha playa. La playa no es una de las mejores de la India, hay que tener cuidado porque a veces vienen olas que llegan hasta la base del acantilado y moja todo en su camino (toallas y gente tomando el sol incluidas). El pueblo está muy orientado al turismo mochilero: aquí encuentras los mismos restaurantes tibetanos, las tiendas de pashminas y de intercambio de libros, cíbers, clases de yoga, capuccinos decentes y rollos de papel higiénico, y por supuesto el típico “Rickshaw, madame?”. Y los mochileros también parecen los mismos de otros “Backpackistans” como Leh, Goa, Hampi o Dharamsala excepto que ahora llevan bañador.

Es un buen sitio para recargar las pilas, comer bien y tomar el sol. Hemos deshecho las mochilas por completo por primera vez, hemos dejado toda nuestra ropa al servicio de lavandería y hemos hecho inventario de las cosas que tenemos y que pueden hacernos falta, o que ya no nos harán falta (¡adiós salwar kameez!). En el hotel tenemos internet sin interrupciones así que lo hemos utilizado para planear la siguiente etapa del viaje (y un Plan B si la situación de las inundaciones en Tailandia no mejora).

También aprovechamos de este nuevo tiempo libre a hacer un programa ayurvédico de detox (desintoxificación) de 7 días de duración. Cada día nos tocaba un masaje y tratamiento distinto por la mañana, y a veces también algo por la tarde. A Raúl le hizo mucha gracia la mascarilla facial ya que no se había puesto una en la vida. También aprovechó y se cortó el pelo. Durante este tiempo seguíamos una dieta vegana (sin carne, pescado, huevos ni lácteos). ¡La verdad es que nos sentimos como nuevos!

Como íbamos a quedarnos unas dos semanas, buscamos opiniones en Internet para elegir un buen hotel. En Tripadvisor encontramos el pequeño Karthika Plaza, con muy excelentes opiniones (incluso de una sueca que se había quedado 4 meses), y la verdad es que fue todo un acierto. Aunque está un poco apartado de la playa, el dueño, Rajeesh, nos lleva y recoge en su coche en cualquier momento, además de llevarnos a hacer excursiones por los alrededores.¡ Y los desayunos están buenísimos! Durante los primeros 10 días estuvimos solos en el hotel, así que toda la atención era para nosotros, incluso una noche nos llevó a su casa a cenar comida típica… Un 10 para Rajeesh y el Karthika Plaza!

Un día mientras volvíamos a nuestro hotel un rickshaw paró delante de nosotros y (¡sorpresa!) salieron Yara y Raquel, dos chicas que habíamos conocido en Anantapur unas tres semanas antes. Pasamos algunas tardes con ellas, compartiendo nuestras últimas experiencias- cogimos diferentes rutas después de visitar la Fundación, ellas hacia el este y nosotros hacia el sur y el oeste. También nos encontramos con una pareja israelí-letona que habíamos conocido en Kochi y cenamos con ellos un par de veces. Parece que todos los caminos llevan a Varkala…

Precios medios en Varkala:
Programa de detox de 7 días de duración: 150euros/pers
Corte de pelo (y afeitado) en una peluquería masculina: 1,5 euro

Puesta de sol sobre el Arábico

De paseo

Con Yara y Raquel en nuestro tibetano favorito

Raúl poniéndose guapo

Nuestro hotel

Varkala Cliff

19 octubre, 2011

Recorriendo los Backwaters

9-13 de octubre de 2011

Alleppey, con su extensa red de canales, es conocida como “la Venecia del Este”. Por eso, la gran atracción es pasear en barco por sus canales (backwaters). De hecho, viajar un barquito es el único medio de transporte por aquí. Nada más llegar a la ciudad, fuimos abordados por multitud de vendedores que nos ofrecían un paseo en barco. Algunos de ellos son casi “de lujo” (con aire acondicionado y tv), mientras que otros son cáscaras de nuez que se mantienen a flote…

Para evitar disgustos, contratamos la excursión en el hotel, y durante 4 horas recorrimos en barco los famosos backwaters de Alleppey, en compañía de Jordi y Meritxell, dos catalanes que habíamos conocido en Kochi en el “Beena Homestay”, y con los que compartimos un taxi para llegar a Alleppey.

La experiencia fue maravillosa, interesante y sobre todo, muy muy relajante. Navegar por los tranquilos canales, rodeados únicamente de palmeras, alguna que otra familia de patos e inmensos campos de arroz, es algo que no olvidaremos fácilmente. Además de asientos, el barco contaba con una tentadora tumbona, en la que era inevitable no caer rendido en los brazos de morfeo…

La otra opción, aparte de recorrer los canales durante unas horas, es contratar un “houseboat”, un barco-casa en el que la propia tripulación prepara la comida, y en el que se puede dormir. Mucha gente que conocimos hizo esto, aunque en esta ocasión nosotros preferimos algo más “light” (y barato).

La ciudad de Alleppey no tiene demasiado para ver, así que todas las tardes nos escapábamos a la playa (con una puesta de sol maravillosa), para luego cenar en el Dreamers, un restaurante regentado por un indio y un italiano, con un ambiente genial y una comida deliciosa.

También descubrimos una de las joyas ocultas: la playa de Marari, más apartada y con muchos menos visitantes, pero igualmente kilométrica. Si vais a Alleppey, no os la perdáis! Ni siquiera está (aún) recomendada en la Lonely Planet, así que ¡aprovechad antes de que se corra la voz!

Leyendo, aprendimos que Kerala (el estado donde están Kochi o Alleppey) tuvo en 1957 el primer gobierno electo comunista del mundo, que se ha mantenido en el poder casi todo el tiempo. Quizás debido a ello, hay una mayor distribución de la riqueza y la tierra aquí, y los niveles de alfabetización son los más altos de toda la India, además de contar con un excelente sistema de salud. Gran parte de los ingresos del estado provienen de trabajadores que han emigrado a Oriente Próximo (Dubai, Arabia Saudí…), y que remiten parte de su salario a casa.

Precios medios en Alleppey
Ruta en barco por los canales: 5 euros/hora a dividir por el número de pasajeros (max 8 pers)

La bonita puesta de sol en Marari Beach

En los backwaters

Uno de los muchos símbolos del comunismo

Con Meri y Jordi abordo

En los backwaters

De relax

Las mujeres indias se bañan con toda la ropa puesta

Marari Beach

13 octubre, 2011

Llegando a Kerala

6-9 de octubre de 2011

Del cabo de Kanyakumari cogimos un tren de unas 7h (y algunas más de retraso) a Kochi, 300km al norte y una de las ciudades más grandes del Estado de Kerala con unos 1,3 millones de habitantes. Es también la ciudad sin mayoría hindú más grande del país.

La ciudad de Kochi está constituida por varias islas y una parte más moderna en tierra firme. Nosotros nos quedamos en Fort Cochin, la parte antigua de la ciudad donde están la mayoría de los hoteles y los sitios interesantes para visitar. Después de los problemas de encontrar alojamiento en Kanyakumari veníamos con una reserva ya hecha en un “homestay”- es decir en la casa de una familia – ¡muy recomendable! Nuestra anfitriona Beena y su familia nos cuidaron muy bien – con desayuno y cena de platos típicos de Kerala. Todo servido en el comedor de la casa; un sitio genial para conocer a otros viajeros.

Fort Cochin fue el centro del comercio de las especias durante muchos siglos y aquí se mezclaron las culturas árabe, china, inglesa, judía, holandesa y portuguesa. El resultado es un barrio peculiar con viejas mansiones europeas, muchas iglesias y mezquitas, una sinagoga y redes enormes de pescar chinas. Es un sitio ideal para pasar unos días aunque no hay mucho que hacer; ver la puesta del sol desde el paseo marítimo, pasear por el viejo barrio judío y comer bien en alguno de sus (muchos) restaurantes.

Precios medios en Kochi:
Habitación doble en Beena Homestay con desayuno y cena: 18 euros

Paseo marítimo

Paseo marítimo

Redes de pescar chinas

Gente saliendo de misa

Fort Cochin

8 octubre, 2011

Kanyakumari: donde se encuentran los 3 mares

5-6 de octubre de 2011
Nuestra última visita al estado de Tamil Nadu fue el punto más al Sur de la India, en el punto donde se juntan 3 mares (el Arábigo, Índico y Andamán). ¡Ahora sí que podemos decir que hemos recorrido India de Norte a Sur!

Nuestra llegada coincidió con el festival hindú de Dussera, y siendo esta ciudad un lugar de peregrinaje, nos fue difícil encontrar una habitación libre, tuvimos que preguntar en unos 10 hoteles recibiendo la misma respuesta (no Rooms), hasta encontrar uno en el que hubiera una habitación para nosotros. No era el sitio más lujoso donde hemos estado, pero al menos estaba (razonablemente) limpio.

Es difícil explicar por qué (no hay grandes atracciones turísticas aquí), pero Kanyakumari (Cape Comorin) tiene una magia especial. Además, al ser Dussera, las calles estaban decoradas y la música sonaba en todas partes. Muchas familias indias se amontonaban en el cabo para ver anochecer, así que fue difícil acercarse a la playa. Playa en la que había un cartel enorme de “prohibido bañarse”, y en la que por supuesto, decenas de Indios se estaban bañando (India is different!).

En el pico sur hay un templo dedicado a la diosa Kumari. Muy cerca está el memorial de Gandhi, donde se encuentran sus cenizas, un templo con motivos hindúes, cristianos y musulmanes. El día del cumpleaños de Gandhi (2 de octubre), los rayos de sol caen precisamente sobre la piedra en la que están situadas sus cenizas. A unos 400 metros de la costa, en unas islas accesibles por ferry, se encuentra la “Estatua de la Libertad India”, realizada por 5000 escultores, una estatua del poeta Thiruvalluvar. La estatua tiene 133 pies de altura (40.5 metros), en honor a los 133 capítulos de su obra “Thirukural”.
A la mañana siguiente, disfrutamos de un buen desayuno típico del Sur de la India (Dosa y Poori), y caminamos hasta la estación destino a Kochi. Kanyakumari es un lugar pequeño (unos 20.000 habitantes), así que un día fue suficiente para contagiarnos de su magia y recorrer casi todos los rincones de la ciudad.

Precios medios en Kanyakumari:
Helado comprado a un vendedor ambulante en la playa: 15 céntimos
Habitación medianamente limpia, sin baño, en pleno festival de Dussera: 7,5 €

 

Memorial de Ghandi

Memorial de Ghandi

La prueba de que hemos estado allí

La prueba de que hemos estado allí

Turistas en la playa

Turistas en la playa

Altar en el Hotel

Altar en el Hotel

Aviso ignorado por los indios

Aviso ignorado por cientos de indios

Vendedor de Chai

La "Estatua de la Libertad" India

La "Estatua de la Libertad" India

4 octubre, 2011

Viajando hacia el Sur: Bangalore y Madurai

30 de septiembre – 4 de octubre de 2011

Tras unos días intensos y muy emotivos en Anantapur cogimos un tren de unas 4h con destino Bangalore. La capital del estado de Karnataka es una de las megaciudades del subcontinente con casi 6 millones de habitantes – la quinta ciudad más poblada del país. Es también una de las ciudades más modernas que hemos visto; abundan los centros comerciales, las tiendas de marca, Pizzahut, aceras, los chicos con sus portátiles y las mujeres en minifalda. Casi pensábamos que habíamos llegado a otro país, pero no había que ir muy lejos para volver a la India a la que estamos acostumbrados. Cuando fuimos a la estación de autobuses ya se ven vacas en la calle, el tráfico loco y el resto de las cosas que asociamos con la India.

Después de dos días en Bangalore cogimos un autobús (los trenes estaban todos llenos) con destino a Madurai, unos 400km al sur y 9h en autobús exprés. Madurai es una de las ciudades más antiguas de la India y está situada en la parte sur del Estado de Tamil Nadu. Los tamiles es una gente orgullosa de sus orígenes (son los descendientes de los habitantes originales de la India, antes de llegar los arios). Aquí está todo en tamil y las pocas palabras de hindi que habíamos aprendido no sirven de mucho.

La principal atracción de Madurai es el magnífico templo de Meenakshi Amman – un complejo que contiene 14 gopurams (torres- la más alta de 52 metros), un bazar, un museo y varios espacios sagrados donde no podemos entrar los no-hindúes. El templo data de principio del siglo XVII, pero es un lugar muy vivo hoy en día. El número de peregrinos que visitan el templo sobrepasa con diferencia al de turistas y por eso la experiencia es mucho más interesante. Aunque no pudimos entrar en la parte más interior del templo estuvimos rodeados de fieles encendiendo velas, entregando ofrendas, rezando y comprando dulces para ofrecer a los dioses (y comiéndolos después).

Aparte del templo Meenakshi, la ciudad de Madurai no ha sido de nuestras favoritas. Es muy ruidosa, hace mucho calor y parece que hay más mosquitos aquí que en toda la India (no olvidar el repelente)! Pero es una parada imprescindible en la ruta hacia el Sur. Nuestro hotel, el Madurai Residency, ha sido hasta ahora uno de los más caros pero no el que mejor relación calidad-precio ofrecía… Ya que no hay muchos turistas extranjeros los precios de la comida son auténticamente indios (por eso también es difícil encontrar algo que no pique). Hemos comido bastante bien y barato.

Precios medios en Madurai:
Comida india para dos: 2-3 euros
Entrada en templo Meenakshi: Gratuita la parte más externa, la parte interior 1 euro/pers y la cámera otro euro.
Autobús exprés deluxe Bangalore-Madurai (>400km): 15euros/pers

Una de las 14 gopurams (torres)

Un bazar dentro del templo

Ofrendas

Templo Meenakshi

Templo Meenakshi

Templo Meenakshi

Centro comercial en Bangalore